Autocuidado del cuidador

Autocuidado: fundamental para los cuidadores

Ser cuidador (o lo que a menudo llamamos compañero de cuidados o “cuidador compartido”) de un ser querido con FSHD es una responsabilidad importante que puede ser tan gratificante como desafiante. Para cuidar de los demás de manera eficaz, primero debes asegurarte de cuidar de ti mismo, y ahí es donde entra en juego el autocuidado.

El autocuidado es esencial para su bienestar. Se trata de encontrar el equilibrio y momentos para recargar energías. Esto le garantiza que podrá brindar el apoyo que necesita su ser querido, al tiempo que mantiene su propia salud y tranquilidad. Ya sea establecer límites, buscar apoyo o simplemente dedicarse tiempo a sí mismo, cada paso que dé hacia el autocuidado es importante. Estas acciones le benefician tanto a usted como a la persona a la que cuida.

Únase a nuestra Hora del Cuidador para obtener apoyo y establecer contactos.

Entendemos que cuidar a alguien puede hacerte sentir aislado, por lo que hemos creado un espacio seguro y de apoyo para ti. Nuestro Grupo de socios de atención ofrece reuniones mensuales sobre el Último martes de cada mes a las 8:00 p. m. ET/5:00 p. m. PT para compartir experiencias, debatir retos e intercambiar consejos. Conéctate con otras personas que realmente te entienden y obtén información útil para facilitar tu camino.

Cada mes, exploramos diferentes temas, desde el manejo del estrés hasta cómo navegar por el sistema de salud y mucho más. Comparte tus experiencias en un espacio confidencial y libre de juicios, y recibe apoyo emocional y consejos de otras personas que te entienden. Únete a nuestra próxima reunión y da el siguiente paso para priorizar tu bienestar. No estás solo en este camino.

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Recursos adicionales

Haga clic en los enlaces a continuación para encontrar recursos adicionales sobre el cuidado. ¡Este tema va mucho más allá de la FSHD!

Instituto Nacional de Salud (NIH) Salud de la UCSF Clínica Mayo

Consejos para el cuidado personal

Cuidar a alguien con FSHD es un acto de amor, pero también puede ser agotador física y emocionalmente. Es normal sentirse cansado, frustrado, triste o incluso abrumado en ocasiones. Eres humano y tus sentimientos importan. Cuidarte a ti mismo es tan importante como cuidar a tu ser querido. Aquí tienes tres formas sencillas de practicar el autocuidado:

1. Tómate descansos sin sentirte culpable.

Está bien alejarse y recargar energías. Incluso un breve descanso puede ayudarte a sentirte renovado y menos estresado. Prueba lo siguiente:

  • Dar un pequeño paseo al aire libre
  • Escuchar tu música o podcast favorito
  • Disfrutar de un momento de tranquilidad con un libro o una taza de té.

Dedicar tiempo a uno mismo no significa descuidar a tu pareja. Significa asegurarte de tener la energía necesaria para seguir estando ahí para ella.

2. Manténgase conectado con los demás

Cuidar a alguien puede resultar solitario en ocasiones, pero no tienes por qué pasar por ello solo. Ponte en contacto con:

  • Familiares y amigos que puedan escucharte y apoyarte.
  • La hora del cuidador
  • Un terapeuta o consejero si te sientes abrumado.

Hablar con otras personas que te entienden puede ayudarte a aliviar la carga emocional y recordarte que no estás solo en este camino.

3. Cuida tu propia salud

Es fácil centrarse tanto en las necesidades de tu ser querido que te olvides de las tuyas. Tu cuerpo y tu mente también necesitan cuidados. Asegúrate de:

  • Come sano y mantente hidratado.
  • Duerma lo suficiente.
  • Mueva su cuerpo de formas que le hagan sentir bien (como estiramientos o ejercicio ligero).

Si te sientes cansado o enfermo, no lo ignores. Tu bienestar es importante y cuidarte te ayuda a ser el mejor cuidador posible.

Recuerda: estás haciendo un trabajo increíble, incluso en los días difíciles. Está bien pedir ayuda. Está bien sentir una mezcla de emociones. Y lo más importante, está bien cuidarte.