Autocuidado: fundamental para los cuidadores
Ser cuidador (o lo que a menudo llamamos compañero de cuidados o “cuidador compartido”) de un ser querido con FSHD es una responsabilidad importante que puede ser tan gratificante como desafiante. Para cuidar de los demás de manera eficaz, primero debes asegurarte de cuidar de ti mismo, y ahí es donde entra en juego el autocuidado.
El autocuidado es esencial para su bienestar. Se trata de encontrar el equilibrio y momentos para recargar energías. Esto le garantiza que podrá brindar el apoyo que necesita su ser querido, al tiempo que mantiene su propia salud y tranquilidad. Ya sea establecer límites, buscar apoyo o simplemente dedicarse tiempo a sí mismo, cada paso que dé hacia el autocuidado es importante. Estas acciones le benefician tanto a usted como a la persona a la que cuida.